El Salvador - Mártires de la UCA
Como ya os comete, Silvia me ofreció la semana pasada que la acompañase al El Salvador, a asistir junto a ella a la serie de actos conmemorativos que se celebran por el veinte aniversario de los mártires de
Salimos el jueves por la mañana, en autobús. Son 10 horas de viaje hasta llegar al destino. Nos habían avisado de que era posible que tuviésemos problemas en la frontera, ya que con el golpe de estado y el reciente cese de las negociaciones entre el presidente y el golpista Micheleti, podría estar cerrada.
Según nos acercamos a San Salvador observamos decenas de camiones aparcados a ambos lados de la carretera, con lo que empezamos a temer que el aviso estuviese en lo cierto... Afortunadamente el bloqueo es solo de mercancías, y tras la revisión de rigor entramos en el país sin contratiempos.
Continuamos el viaje y, al acercarnos a la capital, podemos ver a través de la ventanilla del autocar, las consecuencias del huracán Ida, que hace unos días ha azotado el país matando a casi 200 personas y dejando sin hogar a miles de ellas. El paisaje es desolador, hay casas separadas en 2 mitades, que parece que hayan sido cortadas con un machete. También hay algunas semienterradas por los corrimientos de tierra producidos por las fuertes lluvias...
Por fin llegamos al destino. Diega y Casandra, 2 aspirantes a monja del convento donde nos vamos a hospedar nos vienen a recoger. Al llegar me presentan a Daisy, Flor y Elizabeth, las 3 hermanas con las que conviviremos estos días y alas que Silvia ya conoce.
La estancia en el convento es tranquila, de no ser por el constante paso de helicópteros dedicados a abastecer de suministros a las zonas afectadas por el huracán.
Todos los días me despierto a las 5 de la madrugada con los rezos matutinos, ya que la capilla esta justo encima de mi habitación y la voz de las monjas es potente... La comida es increíblemente buena, y en mis tiempos libres ayudo a las hermanas Flor y Elizabeth, que estudian teología en
Son la una de la madrugada de la noche del domingo y duermo profundamente... De repente creo escuchar un ruido y me despierto inquieto - ¿que ha sido eso? - me pregunto. Siento que alguien baja las escaleras apresurado, me asomo a la puerta y veo a Diega mirando cuidadosamente a través de la ventana - los has escuchado - me dice sin apartar la vista del exterior.
Antes de que pueda contestar la puerta de la habitación de Silvia se abre y en la calle suena un coche salir quemando rueda seguido de otro a gran velocidad. ¡Ha sido una ráfaga de ametralladora! - dice Silvia nerviosa - justo aquí, en esta esquina de la calle, por un momento pese que me encontraba en Honduras, en
Todos nos vamos a dormir. A la mañana siguiente el asunto se comenta por alto durante el desayuno. En este país la violencia también es común, En estos últimos años las Maras (bandas criminales) se han multiplicado y las disputas entre ellas son constantes.
Mártires de
Durante los 4 días que he estado en El Salvador se han celebrado una serie de actos conmemorativos por el veinte aniversario de los Mártires de
Lo que mas me llamo la atención, y con lo que más disfrute, fue con el día de la vigilia. En este día los estudiantes de
Tras la caminata llegamos a un amplio descampado, en el que se celebra una breve misa, tras la cual comienza la vigilia que durará hasta la madrugada y que es amenizada por distintos grupos de música locales y la radio YSUCA, radiando en directo el acto a todo el mundo, a través de Internet. El ambiente es fantástico, y cientos de personas acampan en tiendas o al raso mientras observan el espectáculo.
Por desgracia solo nos podemos quedar hasta la 1:30 de la madrugada ya que al día siguiente toca levantarse temprano... Pero he disfrutado mucho de la experiencia y espero algún año poder regresar y repetir.
Un saludo.
Virgilio García García desde Honduras.

